Ibarra es un epicentro cultural rodeado de importantes espacios naturales, patrimoniales y ceremoniales que conviven con las diferentes etnias, nacionalidades y dinámicas sociales de sus habitantes como resultado de algunos procesos de conquista y migratorios. Si bien, toda esta diversidad hace posible su reconocimiento a nivel nacional e internacional, también representa una variable compleja y brumosa para las administraciones responsables de generar y ejecutar políticas públicas locales, cuando no se termina de entender de forma integral para qué sirve y cómo se gestiona la cultura.
Con todo este trabajo extenso todavía por construir y que abarca la gestión permanente de procesos, recursos, infraestructura, colectivos, asociaciones, gremios y academias. Con autoridades que improvisan en sus cargos y sin un panorama claro sobre la importancia de la cultura en la ciudad y lo que representa en todos los niveles de gestión (social, cultural, económica, patrimonial, turística, histórica, participativa, comunicacional, académica) nos preguntamos: ¿Quiénes sostienen la cultura local?
Esta es una investigación y propuesta que se sostiene en procesos culturales que tienen una programación permanente, motivan la participación de públicos diversos, impulsan el empleo en cultura en su cadena de valor, comparten conocimientos, fortalecen el tejido social, generan procesos de interculturalidad y ponen en valor la identidad local.
Introducción
La crisis actual causada por la COVID19 ha visibilizado la fragilidad de los ecosistemas ambientales, económicos, productivos, sociales y culturales de todo el mundo. Nos ha mostrado cuáles son los trabajos realmente importantes para el mantenimiento de una vida plena, diversa y en equidad. De acuerdo a la información del Observatorio de Políticas Economía de la Cultura de la Universidad de las Artes, la pandemia ha afectado de manera especial al sector artístico y cultural en el Ecuador, donde el 85% de artistas y gestores culturales son trabajadores independientes, que tienen trabajos temporales sin acceso a seguridad social, donde es común la inexistencia de planes y programas públicos/privados para el fortalecimiento profesional del sector, y donde las competencias para ejecutar políticas públicas relacionadas con el desarrollo cultural no son prioritarios para las autoridades. Realidades muy diferentes de nuestro continente, pueden verse en Chile, Argentina, Perú o Colombia, donde la cultura es valorada como un elemento fundamental para el desarrollo y de interés prioritario para la política pública del país porque están conscientes en todos los niveles y funciones del estado, del enorme aporte de la cultura para el mejoramiento de la calidad de vida de sus habitantes.
En ese contexto, la cultura no sólo es parte fundamental de la identidad de las personas, sino que a través de sus diferentes espacios y acciones integrales contribuye significativamente al fortalecimiento de la economía local, a la participación activa de la gente en la vida cultural, la conservación de los ecosistemas, la recreación de la memoria social, la valoración del patrimonio, a la formación integral, la movilidad sustentable, al fortalecimiento de relaciones y diálogos interculturales, a la organización social, a la internacionalización de proyectos y a la dinamización del turismo.
En el Ecuador, el trabajo cultural aporta alrededor del 3% del PIB nacional según el Sistema Integral de Información Cultural (SIIC). El artículo 21 de la Constitución de la República del Ecuador, la Ley de Cultura y su reglamento, y el Código Orgánico de Organización Territorial, Autonomía y Descentralización, en sus artículos 54 y 144, son claros en sus dimensiones y alcances para garantizar el Fomento, Promoción, y la democratización del acceso a los presupuestos de Cultura. En este sentido, los GADs asumen las competencias a nivel local de generar los espacios, planes, programas y proyectos adecuados para el desarrollo profesional de la cultura en pro de fortalecer la identidad local y acortar las brechas de discriminación y exclusión en el ejercicio de derechos que afectan a la población por razones culturales y étnicas. En este sentido, la cultura debe asumirse desde un campo expandido, de interés público, de derechos y que abarca la gestión local de:

Con la intención de contar con un pleno ejercicio de derechos culturales y especialmente el de cerrar brechas de desigualdad, la ONU a través de la Agenda para el desarrollo sostenible plantea los Objetivos de Desarrollo Sostenible ODS2030. Son 17 objetivos de desarrollo que han sido acordados por todos los países miembros para trabajar en políticas públicas en pro de un desarrollo social equitativo. Estos objetivos marcan la hoja de ruta que el Ecuador, a través de sus organizaciones públicas, privadas y sociales, debe seguir para garantizar un futuro sostenible para su población.

Más allá de los ODS y la crisis generada por la COVID19, es emprescindible reconocer que la globalización ha influido y continúa influyendo en la producción y el consumo cultural, además que ha configurado la manera en la que interactuamos con los valores de un territorio, sus normas, restricciones, símbolos, lenguajes, formas de organizarse, de aprender, de celebrar, de crear, de interactuar, de jugar, de leer, de experimentar, de vestir, etc.
En consecuencia, todos quienes somos parte de la «industria» cultural debemos repensarnos y transformarnos. Poner en práctica modelos de gestión más resilientes que piensen en común, fortalezcan la cultural local y fomenten su consumo, profesionalicen la producción cultural a través del equipamiento de espacios seguros e innovación tecnológica para la investigación y producción de información, y se dé mayor importancia a los cuidados desde una visión integral de colaboración y participación entre todos los niveles del estado.
En este sentido, y en concordancia con el PDYOT 2022, el GAD-I se ha propuesto consolidar acciones para la gestión e inversión de proyectos que sean socialmente incluyentes y equitativos, ambientalmente responsables, que promuevan el mejoramiento continuo en la eficiencia y calidad de los servicios garantizando la sostenibilidad y el buen vivir de la población, de conformidad al Art. 304 del COOTAD, Sistema de Participación Ciudadana.
Problema
Ibarra es un epicentro cultural rodeado de importantes espacios patrimoniales y ceremoniales que conviven con las diferentes etnias, nacionalidades y dinámicas sociales de sus habitantes como resultado de algunos procesos de conquista y migratorios. Se localiza en una zona privilegiada de Imbabura y del Ecuador, lo cual constituye una fortaleza en la accesibilidad turística y capacidad de generación de economías alternativas por su interesante diversidad cultural. Esta diversidad, hace posible su reconocimiento a nivel internacional como un espacio geográfico de gran riqueza natural, histórica y cultural, pero al mismo tiempo, su diversidad representa un elemento complejo y brumoso para las administraciones responsables de generar y ejecutar políticas públicas, si no se termina de entender de forma integral para qué sirve y cómo se gestiona la cultura.
En consecuencia, alineados con los ODS2030 y a los objetivos de la Actualización del Plan de Desarrollo y Ordenamiento Territorial del cantón Ibarra 2022, el GAD-I a través de su Dirección de Cultura, se propone un objetivo prioritario: acortar las brechas de discriminación y exclusión en el ejercicio de derechos que afectan a la población por razones culturales y étnicas. Sin embargo, su presupuesto y su planificación se han centrado en celebrar fiestas cívicas que conmemoran algunos hechos históricos, como las fiestas del retorno, la batalla de Ibarra y su fundación; y no se han ocupado en generar estrategias para repensarla y en democratizar el acceso y participación para mejorarla, tampoco en fortalecer la identidad local, ni en construir una plataforma para impulsar redes de colaboración intercultural con agentes nacionales e internacionales. Basta ingresar a su página web para dar cuenta de esto.
Si nos percatamos de la basta diversidad cultural de Ibarra y las competencias de cultura del GAD-I, son nulos los estudios para inversión en Pueblos y Nacionalidades. Su justificación cobija de la premisa de no contar con personas capacitadas en la región para hacer estudios de las necesidades de derechos de cada pueblo y nacionalidad. En este sentido, tampoco se ha hecho un levantamiento de información sobre el patrimonio intangible, tampoco se han hecho estudios para la recuperación de la memoria histórica, elemento indispensable para construir la identidad local. La poca información con la que se cuenta, se lo debemos en parte a historiadores que han tenido la posibilidad de comunicar sus investigaciones: Raúl Rosero, Enrique Ayala Mora, Juan Carlos Morales, por mencionar a unos pocos.
Otro elemento que genera preocupación en los diferentes subsectores de la cultura es la escaza intervención y gestión de la municipalidad acerca del uso y mantenimiento de los espacios arquitectónicos de dominio público que tienen carácter cultural. El tener una característica patrimonial les otorga la calidad de uso cultural, y en este sentido, de acuerdo a la normativa vigente, los procesos para su salvaguarda y uso público están destinadas a generar las condiciones adecuadas para que sean habitadas por propuestas educativas que pongan en relevancia la cultura local como parte de una estrategia de difusión de la identidad que busca el desarrollo integral de la ciudad y generar conciencia acerca de la importancia de la conservación de los diferentes elementos culturales para la construcción de la sociedad.
Finalmente, y no menos importante, han sido nulos los planes y proyectos que permitan generar estrategias integrales para impulsar la industria cultural hacia una demanda que genere economía y sostenibilidad de la cadena de valor del sector (gestores culturales, artistas, artesanos, músicos, formadores, espacios de producción, teatros, gestores culturales, comunicadores, fotógrafos, ingenieros de sonido, directores audiovisuales, camarógrafos, guionistas, técnicos escénicos, promotores turísticos, radios, cines, galerías, museos, sociedades de representación de derechos, etc.). Los contratos referentes a cultura, si solamente recorremos 10 años atrás, evidencian que la cultura ha sido gestionada como una plataforma de entretenimiento que no ha beneficiado a nadie más que a personasnaturales y empresas organizadoras de eventos que en su experiencia y formación poco tienen que ver con el trabajo de fortalecimiento intercultural que tanto anhela la ciudad.
Con todo este trabajo extenso por construir y que abarca la gestión permanente de procesos, recursos, infraestructura, colectivos, asociaciones, gremios y academias, cabe preguntarse:
¿Es posible un plan de acción que mejore la calidad de vida de la gente?
A través de competencias de investigación, planificación, gestión, mediación y participación es posible. Sobre todo a partir de la identificación de espacios y proyectos que tienen una programación permanente, aquellos que generan participación de públicos diversos, impulsan el empleo en cultura en su cadena de valor, los que comparten conocimientos, fortalecen el tejido social, generan procesos de interculturalidad y ponen en valor la identidad local.


Esta investigación pone en valor la implementación de una estratégia de política pública, que se materializa a través del diseño de una plataforma web orientada a garantizar la visibilidad, acceso, conexión y gestión de la cultura en la ciudad. Para lo cuál se requiere inversión.
Luego de diferentes fases de investigación e implementación permanentes, la plataforma permitirá: visualizar y obtener información para la toma de decisiones y la participación en la creación de políticas culturales; la visualización de la oferta cultural de la ciudad y acceso al conocimiento propio de las organizaciones identificadas a través de un mapa y material audiovisual; acceso a procesos de convocatorias y fondos públicos; visualización y generación de información que sirva para proyectos de investigación académica; visualización de proyectos de innovación en cultura para inversión privada; la identificación de rutas patrimoniales y mapas de la memoria; y el acceso a una agenda permanente de la oferta cultural de la ciudad.
Desde una perspectiva de gobernanza, esta propuesta se sostiene por la interrelación con la diversidad de tipos de agentes culturales, de sectores y subsectores en los que actúan, puntualizando en su ámbito de aplicación, su estructura, sus impactos y su ámbito de impulso, en concordancia con la posición que ocupan en la cadena de valor.

La construcción de una herramienta para garantizar los derechos culturales y que visibilice la basta oferta cultural de la ciudad, no sólo facilitará la organización y la gestión de las políticas públicas culturales, sino que contribuirá de forma permanente al fortalecimiento de los procesos locales y a la participación ciudadana en las actividades de la red de espacios y proyectos que la ciudad puede acoger en su planificación.

Justificación
Ibarra fundamenta su progreso en la cultura. Este proyecto acompaña las acciones destinadas a fortalecer la política pública en cultura, desde una perspectiva transversal, fomenta la oferta y el trabajo en cultura, y garantiza el acceso y participación de la gente en la vida cultural.
Desde una perspectiva de derechos, las premisas que soportan esta investigación son múltiples. Como desde los que hablen las personas, colectivos, organizaciones sociales, públicas, privadas y agentes implicados en estos procesos, teniendo en cuenta a pueblos y nacionalidades, grupos de atención prioritaria, incluyendo todas las posturas económicas, políticas, territoriales y de diversidad de género.
Entendiendo el arte y la cultura como elementos de transformación social y fuentes de aprendizaje, en la ciudad debe existir una red de trabajo que aborde la diversidad desde la cual se impulse su seguridad, apoyo y empoderamiento como ciudadanxs activxs. Por ello es necesario un recurso integral que facilite su visibilidad y acceso. La integración de espacios y agentes culturales en una red dotará de autoridad e institucionalidad a una realidad invisibilizada y promocionará el reconocimiento y su labor por el avance y el desarrollo de la ciudad, un aporte que mira hacia un futuro diverso, sostenible y equitativo desde los siguientes ámbitos:

Público: como herramienta estratégica y de gobernabilidad para la generación de políticas públicas locales para la gestión, promoción, difusión, conservación y producción, y la adecuada distribución de presupuestos participativos en cultura.

Privado: como una oportunidad de inversión en una cartera de proyectos culturales integrales que potencian el desarrollo económico, la innovación y además generan beneficios fiscales y crédito tributario.

Cultural: como plataforma profesional para el trabajo colaborativo y en red. Para la difusión y visibilización del trabajo cultural, así como la participación para la creación de una agenda cultural colectiva.

Académico: como plataforma para la investigación y el desarrollo de proyectos de vinculación en áreas de conocimiento transversales. Como espacios de formación complementaria en arte y cultura para escuelas y colegios.

Turístico: como herramienta para identificación de espacios y rutas de interés turístico, puntos seguros de encuentro, formación, zonas de interés simbólico cultural, producción artesanal y desarrollo económico.

Social: como plataforma para la inversión social y la generación de empleo y sostenibilidad de la cadena de valor del sector cultural. Para democratizar el acceso a los bienes y servicios culturales, al conocimiento y a la participación de la ciudadanía en la vida cultural.

Objetivos
Objetivo General
Implementar un plan que garantice la visibilidad, el acceso, la participación y gestión de la cultura en la ciudad de Ibarra a través de la identificación de espacios y proyectos que tienen una programación permanente, aquellos que generan participación de públicos diversos, impulsan el empleo en cultura en su cadena de valor, comparten conocimientos, fortalecen el tejido social, generan procesos de interculturalidad y ponen en valor la identidad local.
Objetivos Específicos
- Levantar información relevante sobre el entorno, su importancia y las características del sector cultural para la construcción de estrategias y políticas públicas locales.
- Crear un acceso permanente al conocimiento de los procesos que promueven el diálogo intercultural a través de la construcción de una plataforma digital (web) de comunicación cultural e interactiva de ciudad.
- Difundir los proyectos culturales artísticos de la ciudad, con un alcance nacional e internacional. A través de la producción de una serie biográfica, audiovisual, radial, y convocatorias para establecer una programación colectiva.
- Fomentar la colaboración entre proyectos culturales/artísticos locales, con empresas públicas, privadas, academia y organizaciones sociales a nivel nacional e internacional a través de gestión interinstitucional.
- Impulsar el desarrollo turístico local a través de la creación de rutas de interés cultural, patrimonial, artístico, artesanal y comunitario. Y la instalación de material impreso en el espacio público que reconozca su identidad.
- Construir una agenda cultural permanente descentralizada que garantice la participación activa de la gente e impulse el desarrollo económico local. Activando proyectos sostenibles que empleen a trabajadores de la cultura.
- Transmitir a otras comunidades el conocimiento sobre modelos efectivos de trabajo por el desarrollo integral de la ciudad.
Beneficiarios
- Espacios y proyectos culturales y artísticos (+200 agentes culturales) mira el listado de organizaciones culturales de la ciudad aquí.
- GAD Ibarra a través de sus organizaciones relacionadas con Cultura, Turismo, Desarrollo Económico, Inclusión Social, Participación Ciudadana, Movilidad, Medio Ambiente, Patrimonio, Comunicación.
- Empresas sociales: Fundaciones que trabajan temas transversales en cultura.
- Universidades con carreras afines a artes y humanidades, Gestión y Desarrollo Social, Comunicación y Diseño, arquitectura e ingeniería.
- Empresas privadas con Responsabilidad Social
- Agencias y Operadoras Turísticas
- Escuelas y Colegios privados
- Asociaciones de barrios y juntas parroquiales
- Comunidades intergeneracionales
Metodología
Esta propuesta fundamenta su investigación y ejecución en la combinación de las metodologías de mapeo de Medialab Prado, IntermediaE, Inconoclasistas Argentina, Platohedro y Matadero Madrid. Todas las metodologías han sido probadas y utilizadas con grandes beneficios en Argentina, Chile, Colombia y España. Su método se fundamenta en la participación y en la creación de valor tomando en cuenta la mayor cantidad de perspectivas.

La investigación parte del levantamiento de información a través de un acercamiento al trabajo cultural/artístico de la ciudad mediante una serie de entrevistas y de conversaciones realizadas con profesionales del sector (de todas las disciplinas), educadoras, gestoras culturales, investigadoras, curadoras, comunicadoras culturales y trabajadoras de organizaciones sociales, las cuales han servido como agentes impulsores de una red de trabajo por el fortalecimiento del sector mediante el diálogo intercultural.
El motor de esta investigación y sus productos finales están basados en la acción participativa, recogiendo diferentes voces, a través de sus diferencias y sus constantes aportaciones que conformarán los recursos finales. Para ello, será necesario continuar con el mapeo iniciado y realizar reuniones, entrevistas, grabaciones, fotografías, y solicitud de documentación para el archivo online que muestre los proyectos de los nódulos de la red. Este se construirá a través de una web y mediante la recogida de documentación que las agentes participantes aporten, dando libertad a su nominación y ubicación en el mapa de la ciudad, mediante imágenes, vídeos y textos.
Se reflejarán aquellos procesos de lucha por los derechos culturales que estén activos y los que surjan desde su puesta en marcha. El método de enlace, a través de una nueva cartografía de Ibarra y de un archivo online, no pretende modificar ninguna de las ideas en las que los nódulos de la red se constituyen.
Difusión
El desarrollo de la investigación será difundido por diferentes medios digitales (web + RRSS) y tradicionales, se aprovecharán las propias plataformas de la organización y las de los proyectos mapeados. Se impulsarán ponencias y encuentros, utilizando como centro la web donde se ubicará el archivo, el mapa con los procesos ubicados y planteando como sede física los propios espacios mapeados. El proyecto impulsa el fomento a la programación de los espacios, en este sentido, la plataforma tendrá un alcance exponencial. Los medios tradicionales también serán importantes para la difusión al público general, su participación será temprana, en todos los niveles del proyecto. Además, este proceso está sujeto a ser documentado mediante una publicación escrita y editada como fanzine, recursos impresos como mapas y catálogos turísticos.
Se prevé crear una agenda cultural permanente alimentada con actividades, productos y servicios de la red de espacios, y que sea sostenida económicamente desde fuentes públicas y privadas. Esta agenda estará disponible en la plataforma web y en diferentes redes sociales para su distribución y alcance potencial.
Presupuesto
El presupuesto total de la implementación que permitiría el sostenimiento del proyecto por un periodo de trabajo de 12 meses asciende a $151.800,00 dólares americanos. Este valor toma en cuenta el trabajo permanente de veinte (20) profesionales del sector cultural y creativo, y beneficia directamente alrededor de doscientos (200) agentes del sector. Las personas que se beneficiarán de los servicios de las organizaciones culturales rondan los 12.000 mensuales (100 asistentes semanales a cada espacio) y 240000 visitantes a la plataforma mensualmente (aproximadamente 2000 visitas por espacio semanales). Su implementación permitirá, desde las perspectivas: económicas, sociales, culturales, patrimoniales, turísticas, ambientales y académicas, generar transformación en la sociedad y mejorar la calidad de vida en la población de proximidad a las organizaciones culturales.
| PRESUPUESTO ECOSISTEMA INTERCULTURAL IBARRA | ||
| PROCESOS | DURACIÓN | INVERSIÓN |
| Preproducción | 30 días | $2.000 |
| Levantamiento de Información | 60 días | $13.000 |
| Sistematización | 60 días | $48.400 |
| Implementación | 90 días | $7.900 |
| Lanzamiento Ecosistema Intercultural | 120 días | $17.000 |
| Gestión y Sostenibilidad de Plataforma | 240 días | $54.000 |
| Comunicación | 240 días | $9.500 |
| TOTAL | $151.800 | |
| Beneficiarios directos +200 agentes culturales | Duración 12 meses | |
| Equipo de trabajo 20 profesionales (Gestor de Proyectos Culturales, Director Ejecutivo, Productor Audiovisual, Guionistas, Editor Audiovisual, Animador 2d + 3d, Ilustrador gráfico, Corrector de Color, Ingeniero de Sonido, Banda Sonora, Curador de Arte, Editor Literario, Comunicador Cultural, Investigador Cultural, Diseñador Gráfico, Programador Web, Diseñador Web, Artista, Arquitecto, Cartógrafo, Mediador Comunitario, Fotógrafo) |

